Últimamente hemos estado oyendo de boca del presidente del gobierno la frase «No hay plan B». Se ve que él, por el cargo que desempeña, no necesita tener un plan B… Personalmente, cuando una empresa me da el OK dedico bastante tiempo a pensar en un plan B, a veces incluso un C. Automáticamente pasan por mi cabeza experiencias previas que me orientan a como debo actuar en cada caso. He de decir que aquí influye bastante que el cliente te deje hacer y deshacer, básicamente que confíe plenamente en ti.
El sector en el que trabajo, tiene varios aspectos a tener en cuenta:
- Hay una desconfianza brutal, tanto en el proceso y en el presupuesto, como en el asesor. Cualquier persona de este país ha tenido algún que otro desencuentro con un operador.
- La partida presupuestaria que se destina a telecomunicaciones en general en una PYME de tamaño medio, es de las más reducidas de toda la empresa.
- Por el contrario, es una de las mas importantes para el funcionamiento. Por esto existe y muy arraigado, el «miedo» al cambio.
- Si las conexiones de voz y datos no funcionan, se puede decir «literalmente» que el negocio se para.
RES-PON-SA-BI-LI-DAD
Aunque las incidencias suponen menos del 5% de la operaciones que se realizan, que queda bajo mi responsabilidad que todo el proceso se ejecute de forma correcta, pero aquí viene una de las claves: muchas cosas no dependen técnicamente de mi. Si un cable se rompe, un electricista lo repara, pero ¿y si una linea deja de funcionar? Depende de la velocidad de detección y resolución por parte del operador. Independientemente de la rapidez en la resolución de incidencias por parte de Vodafone (lo comentaremos en otro post), la responsabilidad es exclusivamente nuestra, o por lo menos así lo entiendo yo.
Y si….
Aquí es donde queríamos llegar, al «y si…». Para desempeñar bien nuestro trabajo, necesitamos estar seguros de que no vamos a fallar. La puesta en marcha en un cliente tiene que ser positiva, ágil, bien planteada y segura, porque marcará para siempre la relación futura. Cada sector tiene su plan B, cada proceso tiene una alternativa aunque sea temporal o con «cañicas y palicos» como decimos en Murcia. Las cosas suelen salir bien si están bien diseñadas, pero asegúrate de tener todo bajo control, sin excepción, teniendo mínimo un plan B, ¿no presi? Gracias por leerme !!
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